miércoles, 17 de julio de 2013

Qué hacer ante un golpe de calor o insolación

Si vemos o padecemos un golpe de calor (nuestro cuerpo aumenta su temperatura hasta superar los 40 ºC, afectando al Sistema Nervioso Central o SNC, produciéndonos dolor de cabeza, coma o hipertemia), lo primero que debemos hacer es enfriar inmediatamente al sujeto. Para ello deberemos llevarle a una zona con sombra o fresca, desnudarle y sumergirle o rociarle con agua fría (no menos de 15ºC) o paños húmedos, o ventilarle con un abanico, por ejemplo. Es importante que beba líquidos. Una vez lo hagamos lo mejor será situarle con los pies en alto y llevarlo al hospital (a no ser que se sienta mucho mejor) para que le realicen los chequeos oportunos.




Los síntomas de un golpe de calor son:
  • Debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Mareo
  • Debilidad muscular o calambres
  • Náusea y vómitos
  • Sensación de preocupación
  • Sensibilidad en los latidos del corazón
Si no actuamos con rapidez, la tasa de mortalidad se eleva al 70% a partir de las 2 horas.

La insolación puede ocurrir cuando el cuerpo se calienta demasiado, o puede después de un golpe de calor, pudiendo ocasionar la muerte. La gente que está insolada puede parecer confundida, tener convulsiones o entrar en coma. La mayoría de la gente que está insolada también tiene fiebre.

Lo que debemos hacer es llevarle a un sitio fresco (misma actuación que en golpe de calor) y avisar a las autoridades médicas enseguida.

Los síntomas son:
          • Piel que se siente caliente y seca pero no sudorosa
      • Confusión o pérdida del conocimiento
      • Vómitos frecuentes
      • Siente como que le falta el aire o tiene problemas para respirar


Hay que recordar que podemos padecer ambos trastornos permaneciendo en un lugar caluroso o haciendo ejercicio. Haz caso de tu cuerpo a la primera señal y sal de la zona si así fuera. Hay que tener cuidado en verano con los ejercicios intensos en horas centrales del día o permanecer demasiado tiempo en un lugar caluroso sin refrescarnos o hidratarnos.



jueves, 11 de julio de 2013

¿Por qué nadar?

¿Por qué nadar?


Siempre hemos escuchado que nadar es el deporte más completo. Y ese dicho no está muy lejos de la realidad.

Cuando nadamos estamos desplazándonos por un medio distinto al que solemos. Eso provoca un cambio en nuestra mentalidad, lo que es beneficioso para nuestro organismo.

Cuando nos movemos en la piscina o en el mar es porque estamos desplazando una resistencia que es el agua. Ello nos provoca una tonificación en los músculos implicados que, en el caso por ejemplo del crowl, son prácticamente todos.

Además, la natación es un deporte de resistencia pero podemos convertirlo en ejercicios de velocidad-resistencia (en series de 50-100-200) ya que la velocidad en sí no se trabaja en tiempos tan amplios (si bien podemos hacer Fartlek o series de unos 14 metros si queremos practicarla).

Con todo ello nos provoca efectos contra el estrés y monotonía, tonifica nuestro cuerpo, quemamos kcal y mejora nuestra capacidad cardiopulmonar.



¿A qué esperas a darte un remojón en la piscina o en la playa y nadar unos 20-30 minutillos? Tu cuerpo te lo agradecerá.

jueves, 4 de julio de 2013

En verano...

Estamos de vacaciones y el sol puede ser un amigo (reporta beneficios al organismo) o un enemigo.


Recuerda que en estas fechas podemos sufrir insolaciones, golpes de calor y deshidratación a corto plazo o problemas de piel como cáncer a largo plazo. Por ello cuida tus exposiciones al sol cuando salgas a hacer deporte o simplemente a tomar el sol.  No hace falta repetir otra vez que es necesario protegerse con crema solar, ¿no? Además de ello debes tener en cuenta otra serie de factores:

  • La alimentación toma un importante papel por tanto en ello. Procura mantenerte hidratado bebiendo agua a menudo y no demasiado fría.
  • Llena de color tu cocina. Come fruta de temporada y verdura que es rica en agua y te ayudará a mantenerte hidratado además de cuidar tu silueta, como es el melón, sandía, naranja, melocotón... Poseen también vitamina C que te ayudará a proteger tus defensas y piel, creando colágeno y si tomas tomates o zanahorias ricos en betacaroteno tu moreno se verá antes. Aquí enlazo una página con alimentos propicios para tu moreno, si es lo que te preocupa. Come mejor y toma menos el sol. Tu moreno no sufrirá y tu piel y organismo tampoco.

  • Evita las horas centrales del día para hacer deportes o exponerte al sol. Puedes sufrir golpes de calor, pájaras más rápidamente y un sinfín de adaptaciones del cuerpo que te obligarán a parar y te harán sentir mal, incluso pueden llevarte al hospital o la muerte. Ten cuidado.



  • Esta época es perfecta para iniciarnos en deportes acuáticos o para hacer deporte al aire libre a primera hora de la mañana (si lo hacemos a última hora de la tarde podemos sentirnos molestos con los insectos o sufrir ampollas en los pies si vamos en asfalto debido a que se ha calentado durante todo el día).




Encuentra tu afición veraniega y que nada te pare. Disfruta de tu entorno y tu cuerpo y energía te lo agradecerán.

Feliz verano.

domingo, 23 de junio de 2013

Cómo calculo mi Frecuencia Cardíaca Máxima


Para calcular nuestra FCmáx tenemos multitud de herramientas.


La más sencilla de todas es restar a 220 la edad que tenemos. Ésta fórmula tiene un margen de error de unos 10-12 latidos pero nos sirve "para andar por casa".

Para saber en qué medidas nos debemos mover sólo tenemos que aplicar el porcentaje de entrenamiento descrito por nuestro entrenador.

Así si tenemos 20 años y queremos entrenar entre un 50 y un 70% de nuestra FCmáx:




220-20=200
50%(200)= 100
70%(200)= 140

Deberíamos entrenar entre 100-140 (+-10) pulsaciones por minuto, manteniéndonos en ese margen.


Es importante seguir un plan personalizado y bien organizado. Si necesitas uno no dudes en contactar conmigo. Para más consejos sígueme en Twitter y Facebook!

jueves, 20 de junio de 2013

Cómo ser buen corredor

Dato para los corredores:

Estas palabras son extraídas del libro de Scott Jurek: Correr, Comer, Vivir. Este hombre es uno de los mejores corredores de todos los tiempos.

"Puedes mejorar tu técnica subiendo colinas pero también puedes hacerlo con este sencillo truco.

La próxima vez que salgas a correr cuenta el número de veces que tu pie derecho se apoya en el suelo en veinte segundos. Multiplícalo por 3 y tendrás tu tasa de zancadas por minuto.

Debes acelerar hasta que estés en una tasa entre 85 y 90 zancadas por minuto. Ese es el rango correcto.

El error más común entre corredores es extender demasiado la zancada, dar zancadas demasiado grandes y lentas, llegando más lejos con el pie dominante y tocando el suelo con el talón. Esto implica estar más tiempo en contacto con la superficie, lo que significa que el talón, de por sí vulnerable, choca con el terreno con mayor fuerza, generando de esa manera un mayor impacto en articulaciones. Entrenar con una tasa de 85 a 90 es la forma más rápida de corregir este problema. Si das pasos más pequeños, ligeros y rápidos, estarás minimizando la fuerza de impacto y podrás correr durante más tiempo y de forma más segura.
Así también conseguirás ser un corredor más eficiente.

Según estudios recientes los corredores que compiten en distancias entre los 3 y 46 km corren con tasas de entre 85 y 90 zancadas por minuto.

Puedes utilizar un metrónomo o una de las múltiples páginas de Internet con música clasificada según su BPM. Cualquier canción entre 90 y 180 BPM te servirá. Puedes probar con http://cycle.jog.fm/"

martes, 18 de junio de 2013

Fuerza en niños

¿Entrenar la fuerza en niños y adolescentes? Sí. Claro que sí.

Toda la vida hemos escuchado aquello de con las pesas los niños dejan de crecer.

No hace falta hacer ejercicios de musculación para desarrollar la fuerza en los infantes. Podemos desarrollarla desde multitud de ejercicios que además, es recomendable hacer. Un ejemplo serían las autocargas o ejercicios por parejas.


Al aplicar los programas de entrenamiento es fundamental el respeto a la evolución del sujeto, especialmente con los más jóvenes. El desarrollo fisiológico de la fuerza debe mediatizar la forma de desarrollarla por medio del entrenamiento.


Este entrenamiento nunca tiene que interrumpir ni ir en contra de aquella evolución, pues su alteración fisiobiológica perjudicaría el logro de un nivel máximo de rendimientos deportivos de fuerza.

Tiene que existir un paralelismo entre la evolución fisiobiológica del sujeto y la planificación del entrenamiento de la fuerza dentro de los ciclos generales del entrenamiento deportivo.

Por ello hay que saber qué tipo de fuerza y con qué intensidad desarrollarla, así como qué ejercicios serían convenientes.

Si tu hijo/a, sobrino/a, hermano/a, etc. tiene corta edad y quiere empezar a hacer trabajo de fuerza, no le frenes diciéndoles mentiras sobre que no va a crecer; contacta con un buen profesional y él adecuará el entrenamiento a su capacidad y nivel de desarrollo, sin ningún perjuicio para su salud. Al revés, con múltiples beneficios.

Por supuesto que la especialización temprana y las "brutalidades" no están permitidas. A no ser que quieras de un niño una máquina que romperá pronto. Las cosas tienen su tiempo y evolución, y aunque es recomendable hacer dicho trabajo, hay que saber qué podemos y qué no. Por ello repito, contacta con un profesional en el campo que pueda guiarte en el trabajo a realizar.



viernes, 14 de junio de 2013

Importancia del Hidrato de Carbono

Una serie de estudios revelan unos cuantos mitos sobre los Hidratos de Carbono.

¿Realmente importa el tipo de Hidrato?

Aparentemente sí. Todos nos lanzamos a responder esta pregunta, pero veamos qué muestran los estudios.

Está claro que todos los alimentos no son lo mismo, ni sus rutas metabólicas, efectos en el organismo, etc.

Una manera de distinguir los hidratos es separarlos en dos grupos, atendiendo a su estructura molecular, y cómo de rápido el azúcar es digerido y absorbido.

Os pondré un resumen del artículo en el cual se explicaban dichos estudios:

Carbohidratos simples y complejos:

Los carbohidratos simples tienen uno o dos azúcares, mientras que los complejos llevan más de 3 alojados en su estructura. La fructosa (azúcar de la fruta), lactosa (azúcar de la leche) y sucralosa son ejemplos de hidratos simples, mientras que del otro lado encontramos los “almidones” incluyendo patatas, legumbres, arroz y productos de grano.


¿Importa la naturaleza del hidrato? Según un estudio realizado en casi 400 sujetos, a una parte de ello se les alimentó, durante 6 meses, con una dieta alta en hidratos de carbono complejos, mientras que para el otro, a partir de simples.

Ambas dietas contenían las mismas calorías. Al finalizar, no hubo alteraciones distintas en la masa muscular de los sujetos ni en pérdida de grasa, al igual que ofrecieron similitudes en los efectos de lípidos en sangre.

En otros estudios con igual número de calorías, en sujetos entrenados, intercambiando parte de los hidratos complejos por simples, no se apreciaron variaciones estéticas algunas.

Se puede determinar, que para fines “culturistas”, mientras que mantengamos las calorías establecidas en el plan, el hecho de incorporar más o menos carbos simples y/o complejos puede llegar a ser irrelevante.



¿El IG determina cambios sobre la composición corporal?

En ciertos estudios realizados, se comparan diferentes dietas en las cuales se mantiene el mismo balance energético, y la misma composición de macronutrientes, tan sólo se hace referencia a que poseen distintos IG, y dan como resultado ningún cambio en la musculatura y sin ganancias de grasa entre los grupos.

Por otra parte, la carga glucémica de las dietas no afectaron al apetito, sensación de plenitud, y necesidad por mayor cantidad de alimento. Hasta los marcadores de salud no reflejaron cambios apreciables, incluyendo presión arterial, ritmo cardíaco, glucosa y metabolismo de la insulina y lípidos en sangre.

El único indicador de los sujetos del grupo que consumieron carbohidratos de bajo IG que se mejoró fue el descenso del LDL, es decir, el colesterol “malo”.

Como conclusiones extraídas fueron que los efectos sobre los marcadores a partir de este tipo de alimentación, dependen de los valores iniciales.

Las dietas que sostienen carbos de bajo IG son buenas para la salud son para aquellas personas las cuales no son “inicialmente” sanas (obesa o  diabética).

Si posees bajo porcentaje de grasa, eres físicamente activo, no tienes ninguna patología adversa, se puede afirmar que perteneces al grupo saludable, eres una persona sana y deportista, el efecto de la carga glucémica en la dieta no debe reportarte ningún efecto considerable en tu salud y composición.



Rendimiento físico:

Durante ejercicios de resistencia no existe evidencias claras de que el IG sea factor limitante del rendimiento. Es más, en muchas comidas realizadas por triatletas o ciclistas, suelen ingerir cierta cantidad de hidratos simples, aunque los combinan con complejos (tostadas con mermelada, zumos de frutas…). En el plano anaeróbico (entreno con pesas), el IG de los carbos que tomes no aportará diferencia alguna.

La cuestión de “necesidad” de alimento para desarrollar esta práctica deportiva está en tu cabeza…

Conclusiones

Para la composición corporal, realmente no importará la naturaleza de los hidratos de carbono, si son simples o complejos, si tienen mayor menos índice o carga glucémico. Sólo el total de carbohidratos de tu dieta será el factor a tener en cuenta, y es debido a que son calorías al fin y al cabo.

Para personas deportivas, sanas, la fuente de carbos es relevante si se presenta algún problema inicial de salud. Sin embargo, este hecho no quiere decir que debamos alimentarnos exclusivamente de hidratos simples, sino que habrá que tener en cuenta otro aspecto importante, los micronutrientes.

Estos son prácticamente nulos en los carbos simples, mientras que los fibrosos (verduras) y complejos son abundantes en ellos. Las calorías del azúcar respecto de los boniatos, serán en este sentido, calorías vacías, siendo nutricionalmente hablando, mucho más ricas las procedentes del segundo alimento.


No vas a perder el “6-pack” por tomar calorías procedentes del azúcar… y no deberás suprimir la fruta o los lácteos por el mismo “miedo”. Ten en cuenta la composición total de tu alimentación, así como para determinados momentos, tal vez nos interese un tipo u otro de hidrato, según su velocidad de absorción.

Este convencimiento es lo que lleva a muchos bodybuilders y aficionados, a dietas monótonas, afectándoles psicológicamente, y en términos nutricionales.

Este sería el caso de un pre-entreno: de nada vale tomar avena si lo que quiero es energía inmediata, no a las 2-4 horas, que es cuando posiblemente tenga disponible la de la avena.

Opinión personal

Come de todo, lo que te apetezca pero lleva un control sobre los porcentajes y las calorías totales. Si necesitas un rendimiento físico está claro que hay mejores alimentos que otros y que deberás atender a ciertos porcentajes de macronutrientes distintos a otra persona sedentaria. Pero al final lo que cuenta es el total, no las partes. Si llevas un control de las calorías procedentes de cada alimento así como del diario/semanal, no tiene por qué afectarte, si tu cuerpo ya está entrenado, la carga glucémica o si es simple o compuesto. Eso sí, si quieres cuidar tu salud, mejor que no tomes hidratos simples o de alto IG a menudo; tu insulina subirá a niveles peligrosos y tu LDL con ella.


Las cosas no son blancas ni negras, debes tomar un punto medio entre las posturas. Lee muchas opiniones y artículos y saca tu propia conclusión. Tú mismo eres único y debes sacar tus ideas y experiencias. No todos somos iguales y a los que una cosa les afecta de manera X a ti te puede afectar de manera Y.

viernes, 7 de junio de 2013

Beneficios del entrenamiento de la fuerza

El entrenamiento de fuerza se basa en la realización de ejercicios con resistencias que se van incrementando progresivamente. No hay que tenerle miedo a un entrenamiento con resistencia (no tienen por qué ser pesas); no va incrementar nuestro volumen muscular masivamente por hacer dichos ejercicios.

Vamos a dar un repaso a qué beneficios obtenemos al entrenar la fuerza.

Las adaptaciones fisiológicas que tienen lugar con este tipo de entrenamiento son:
  1. Aumento del número y eficiencia de las fibras musculares.
  2. Aumento de la fuerza de contracción muscular.
  3. Aumento de la resistencia de los tendones.
  4. Aumento de la masa y resistencia ósea.
  5. Aumento de la resistencia de los ligamentos.

Estas adaptaciones fisiológicas tienen consecuencias positivas sobre la capacidad funcional, la composición corporal y la apariencia física, las funciones metabólicas, y el riesgo de lesión. 

Capacidad funcional

La capacidad de desarrollar un trabajo o de realizar un ejercicio se ve aumentada con el aumento de la fuerza muscular.

Una persona entrenada es capaz de levantar pesos más pesados  de una sola vez (fuerza muscular), y también de levantar un peso determinado durante más tiempo o más veces (resistencia muscular).

Muchas investigaciones llevadas a cabo con personas sedentarias han constatado mejoras de entre el 20-40% en la fuerza muscular después de tan solo dos meses de entrenamiento sistemático.

El grado de mejora en la fuerza muscular se hace cada vez más lenta después de los primeros meses de entrenamiento.

Composición corporal y apariencia física

A pesar de que el ejercicio de fuerza no se ha considerado tradicionalmente como ideal para la pérdida de masa grasa en personas quieren adelgazar, cada vez más estudios consideran que un programa de adelgazamiento debe incluir, sin ninguna duda, ejercicios para el aumento de la masa muscular.

La importancia del entrenamiento de fuerza para producir cambios en la composición corporal se basa en la relación que existe entre el metabolismo basal y la masa muscular.

El entrenamiento de fuerza, además de consumir calorías durante su realización, mantiene el metabolismo basal elevado una vez finalizado el ejercicio, por lo que el cuerpo de personas entrenadas produce un elevado gasto calórico durante todo el día. Este fenómeno contribuye enormemente a compensar y equilibrar los dos factores de los que depende la composición corporal: la ingesta y el gasto calórico.

Funciones metabólicas

El entrenamiento de fuerza aumenta los depósitos de algunos substratos energéticos como el ATP y la fosfocreatina y aumenta la actividad de ciertas enzimas que intervienen en el metabolismo anaeróbico, aumentando así su capacidad y su eficiencia.

Riesgo de lesión

Los músculos, además de mover los segmentos corporales, actúan absorbiendo impactos y equilibrando posturalmente al organismo.

El correcto entrenamiento de fuerza reduce el riesgo de lesión al mantener un buen equilibrio entre todos los músculos y al fortalecer músculos excesivamente débiles.


Un claro ejemplo de esta función compensatoria ocurre en el ámbito de la espalda. El 90% de la población sufre o ha sufrido dolor de espalda. Las causas de esta dolencia pueden ser muy variadas, pero en gran medida son de naturaleza muscular. Si entrenamos dicho grupo y lo fortalecemos, a parte de mejorar nuestro control postural, muchas de estas dolencias desaparecerán.


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miércoles, 5 de junio de 2013

Adaptaciones del entrenamiento de fuerza

La mejora de la fuerza como respuesta al entrenamiento, se debe a adaptaciones a dos niveles: nervioso y estructural.

Adaptaciones a nivel nervioso

Las adaptaciones a nivel nervioso que contribuyen a la mejora de la fuerza son:

• Mayor capacidad de reclutamiento de fibras musculares.
• Mayor sincronización entre unidades motoras (coordinación intramuscular).
• Mayor sincronización entre músculos agonistas y antagonistas (coordinación intermuscular).

Estas adaptaciones en el ámbito nervioso hacen posible que durante las primeras fases del entrenamiento, se consiga mejorar la fuerza sin que se dé un aumento de la masa muscular. Es decir, durante las dos primeras semanas de entrenamiento se llevará a cabo un trabajo de coordinación neuromuscular y no sobre la hipertrofia.

Adaptaciones a nivel estructural

Las adaptaciones a nivel estructural responsables de la mejora de la fuerza son:

• La hipertrofia de las fibras musculares.
• La calidad y los tipos de fibra muscular (rápidos o lentos).
• El aumento del número de sarcómeros en serie.



Estas adaptaciones son muy específicas al tipo de entrenamiento realizado.

Por ejemplo, si se trabaja con grandes amplitudes de movimiento, algunos autores han comprobado que puede aumentar el número de sarcómeros en serie y, por lo tanto, el número de unidades contráctiles en la musculatura.

Manifestaciones de la fuerza

Empecemos con el tema de la fuerza. Hoy veremos qué tipo de fuerza podemos tener o manifestar. Existen muchas clasificaciones de las manifestaciones de fuerza, nosotros vamos a ver únicamente las más utilizadas en estos momentos y que son:

 a) Atendiendo a los grupos musculares que intervienen
  • Fuerza general: Son ejercicios que afectan a varios grupos musculares a la vez. Estos  músculos no se utilizan de forma prioritaria en los diferentes movimientos. Este tipo de  trabajo trata de sentar las bases del trabajo (los cimientos) tienen un carácter genérico.
  • Fuerza dirigida: Tratan, como su nombre indica, de desarrollar la capacidad de  aquellos grupos musculares que intervienen en una especialidad determinada, mediante  ejercicios que tienen una acción parecida a la que corresponde a la especialidad que se  practica (estructura del edificio). Son los llamados ejercicios de aplicación.

  • Fuerza especial: Trata, conservando la estructura motriz de la especialidad cultivada, de desarrollar la fuerza de aquellos grupos musculares que actúan directamente en el  sentido de la técnica del movimiento. Son los llamados ejercicios de asimilación.


 b) Atendiendo a la resistencia a vencer y a la velocidad de ejecución
  • Fuerza máxima: Es la capacidad que tiene el sistema neuromuscular para ejercer una contracción voluntaria en las condiciones de máxima carga. También se le denomina fuerza lenta, refiriéndose al sentido de que no importa el tiempo empleado en vencer la resistencia, sino en la elevación de la carga en sí. Vittori la define como “aquella fuerza que se expresa al mover, sin limitación de tiempo, la carga más elevada posible, con un solo movimiento”.
  • Fuerza rápida: Es la capacidad de vencer una resistencia que no es máxima y con una aceleración que tampoco es máxima.
  • Fuerza explosiva: Es la capacidad de vencer una resistencia no limite, pero a la máxima velocidad.
  • Fuerza resistencia: Es la capacidad de un músculo o grupo muscular para resistir la fatiga durante una contracción repetida de los músculos durante un tiempo prolongado.


c) Atendiendo a la estructura del movimiento
  • Fuerza activa: Es el efecto de la fuerza producido por un ciclo simple de trabajo muscular: aquel del acortamiento de la parte contráctil del músculo 
  • Fuerza reactiva: es el efecto de la fuerza producto de un doble ciclo de trabajo muscular: el de estiramiento-acortamiento (CEA).


No te olvides de prestar atención a todos ellos y entrena para el objetivo que buscas. Tampoco olvides que fuerza e hipertrofia no son lo mismo, si bien van estrechamente ligadas. Si entrenas hipertrofia no estás entrenando fuerza, si bien tu fuerza aumentará debido a que hay más fibras, y viceversa.

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lunes, 3 de junio de 2013

Eliminación de líquidos

Retención de líquidos



Un problema escuchado a menudo entre las mujeres es la acumulación de líquidos. Pero no debemos olvidar que los hombres también lo padecen. La causa de que no se marquen los músculos y los abdominales a menudo es ésta.

Para empezar vamos a conocer qué es. La retención de líquidos es un trastorno metabólico del organismo que causa acumulación de agua u otras substancias en los tejidos. Esto se produce debido a un desequilibrio en el nivel de líquidos en el organismo, cuando los vasos vierten demasiados sobre los tejidos o quedan retenidos por éstos. Es, además, uno de los factores ocultos en la ganancia de peso.

Las zonas más comunes son las zonas de tejidos blandos, como el abdomen, los tobillos, manos y las caderas, pudiéndose también observar en ojos y cara.

Las causas de padecer retención de líquidos son varias. Pueden ser:

Orgánicas como padecer varices, trastornos inflamatorios, insuficiencias, cambios hormonales, tumores o trombosis.
Cotidianas como el calor o humedad ambiental, vestimenta ajustada, medicamentos, permanecer mucho de pie o sentado.
Alimentarias debido a una mala dieta que nos haga estar obesos, una ingesta alta en sodio (sal) o baja en proteínas (o con mala absorción de éstas).


Para eliminar una acumulación de líquidos lo que podemos hacer es poner freno a aquello que lo esté causando, si es posible (evitando comer sal, cambiarse de ropa por algo más holgado, etc.), beber abundante agua y realizar actividad física regular supervisada adecuadamente.

Además podemos tomar alimentos que ayuden a la eliminación de líquidos como son la piña, la cola de caballo, ajos, fresas y espárragos, y en general, alimentos ricos en potasio (http://www.botanical-online.com/listadealimentosricosenpotasio.htm) y bajos en sodio (http://www.botanical-online.com/listadealimentosricosenpotasio.htm). También el té verde, blanco y rojo, así como el café nos ayudarán en nuestro objetivo, acelerando el metabolismo.

HIIT


¿Qué es el HIIT?

Algunos habréis oído hablar del famoso HIIT. Este entrenamiento, cuyo nombre proviene de las abreviaciones High Intensity Interval Training (Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad), es, tras varios estudios demostrados, una de las formas más efectivas para mejorar la resistencia y quemar más grasa. Ello se produce gracias al beneficio que obtiene el cuerpo con dicho entrenamiento, que le permite la oxidación del oxígeno y de la grasa.


Según los estudios realizados demuestran que se activa la creación de mitocondrias, mejorando por tanto la utilización de la glucosa en el sistema energético. De igual manera, realizar HIIT durante unas semanas aumenta la capacidad de oxidar las grasas, así como mejorar el VO2 máx (resistencia aeróbica).


El HIIT, como otro trabajo cardiovascular, incrementa el metabolismo, es decir, sigue quemando una vez finalizado el ejercicio y en éste tipo de entrenamiento, al introducir picos de intensidad, hace que aumente el período de metabolismo acelerado después de finalizar la actividad.

El HIIT es muy utilizado en ejercicios aeróbicos, pero también realizable en rutinas de pesas. La idea del HIIT consiste en intercalar períodos cortos de tiempo de entrenamiento cardiovascular intensos, en torno al 80-90% de nuestra Frecuencia Cardíaca Máxima (FCmáx), con otros periodos de una intensidad moderada o baja (50-60%). Si quieres animarte a empezar este entrenamiento, lo correcto sería realizar unos 3 días semanales intercalados o realizarlo tras tu entrenamiento de pesas.

Una posible secuencia de HIIT, tras un buen calentamiento, sería 20-30 segundos de sprint seguidos de 1-1,30 minutos de intensidad baja, durante 20-30 minutos, terminando con una vuelta a la calma de unos 10 minutos, completando alrededor de 40-50 minutos, con calentamiento y vuelta a la calma, de trabajo aeróbico.
Hay que tener en cuenta que el trabajo es muy exigente, y debe ser supervisado correctamente y tener en cuenta muchos factores como la FCmax, el VO2max y la duración de los picos. Una persona no puede hacer el mismo HIIT que otra.


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viernes, 31 de mayo de 2013

Dietas Milagro

¿Dietas milagro?

Está claro que todos hemos oído hablar de programas de dieta milagrosos, cremas reductoras y alimentos que prometen pérdida de peso.

Y hay que ser franco. No hay ningún alimento ni dieta prodigiosa. Todas las dietas que te hacen perder peso rápidamente, tienen un efecto rebote peligroso. La mayoría hacen perder peso sólo de agua y otras ponen en alto riesgo tu salud. ¿De verdad crees que si sería tan fácil el mantener un cuerpo 10 y sano exigiría tanto esfuerzo? Plantéatelo, y verás la respuesta.


Mantener hoy en día una dieta sana es complicado, todos lo sabemos. Estamos habituados a alimentos precocinados, con grasas vegetales, industriales y demasiado llamativos, fritos, comida rápida…ante los que nos sentimos tentados porque la industria alimentaria lo que le interesa es que comamos más, no que estemos sanos. De ahí que echen a todos sus productos envasados azúcar y sal, además de otra serie de excipientes. La mejor forma de que no te engañen es leer las etiquetas y preguntar a tu entrenador personal o dietista qué te conviene.


De forma muy breve, lo que debes hacer es controlar sobre todo las grasas, intentar cocinar sin aceite (el aceite frito pierde todas las buenas propiedades que posee) y desterrar los alimentos, como el azúcar, de alto índice glucémico (leer anterior post). Si además entrenas debes consumir una media de entre 1,5 a 3 gr de proteína al día por kg de peso. Todo ello sumado a tu balance calórico total (que en este caso, si quieres perder peso, debe ser inferior al balance calórico ingerido, pero no demasiado inferior, ya que si no perderemos masa muscular).

Por ello debes seleccionar muy cuidadosamente tu dieta y contactar con tu dietista de confianza. Él te hará el plan personal y lo que realmente necesitas.

Y no te olvides que la dieta por sí sola hace mucho, pero debes complementarla con un buen plan de ejercicio físico supervisado personalmente.


Date tiempo, Roma no se hizo en un día. Vete cambiando tus hábitos y tu forma de vida poco a poco.

Si tienes alguna duda no esperes a comunicármelo. Puedes seguirme en Facebook www.facebook/guillermoentrenamientopersonal o en Twitter @GuillermoAEP Estaré encantado de ayudarte.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Cómo quemar grasa?

¿Cómo quemar grasa?

Es una pregunta que a menudo nos hacemos, y que no es fácil de concretar. Intentaré explicarlo de una forma rápida y sencilla.

Salvando las diferencias individuales, ya que dependiendo de factores genéticos y ambientales, podemos entrar en la utilización de grasas como sistema energético antes o después, la quema de calorías provenientes de la grasa es a partir de los 20-30 minutos de ejercicio.

Durante los primeros 20 minutos de ejercicio, utilizamos el glucógeno muscular almacenado. A partir de aquí el cuerpo empezará a oxidar las grasas, hasta aproximadamente los 60 minutos de ejercicio. Después de la hora haciendo ejercicio entran además otros sistemas energéticos en los que se utilizan las proteínas y la destrucción de tejido muscular para la obtención de energía, a parte de la aparición del cortisol.

Mi recomendación personal es no pasar de 50 minutos si no estamos preparando ninguna prueba específica. A partir de este tiempo el riesgo de lesión aumenta peligrosamente.

Hay que tener en cuenta que el cuerpo no utiliza los sistemas energéticos como escalones fijos. Suelen variar de una persona a otra, de un tiempo u hora a otra y suelen solaparse. No vamos a conseguir quemar sólo grasa en los intervalos indicados.

Por supuesto que rebajar la acumulación de grasa en una zona en concreto es imposible. El organismo utiliza las reservas en general, no de una zona concreta. Por ello queda totalmente fuera el mito de que por hacer muchos abdominales, por ejemplo, voy a conseguir bajar la barriga.

¿Hacer pesas quema grasa?

Por supuesto. Está claro que si queremos perder grasa acumulada debemos hacer aeróbico pero está demostrado que el trabajo de fuerza contribuye a la movilización y a la quema de ácidos grasos acumulados. Debemos tener en cuenta aquí también una serie de factores y habría que hacer un estudio de la persona en concreto y de los objetivos en la sesión.

A pesar de que el ejercicio de fuerza no se ha considerado tradicionalmente como ideal para la pérdida de masa grasa en personas quieren adelgazar, cada vez más estudios consideran que un programa de adelgazamiento debe incluir, sin ninguna duda, ejercicios para el aumento de la masa muscular.
La importancia del entrenamiento de fuerza para producir cambios en la composición corporal se basa en la relación que existe entre el metabolismo basal y la masa muscular.

El entrenamiento de fuerza, además de consumir calorías durante su realización, mantiene el metabolismo basal elevado una vez finalizado el ejercicio, por lo que el cuerpo de personas entrenadas produce un elevado gasto calórico durante todo el día. Este fenómeno contribuye enormemente a compensar y equilibrar los dos factores de los que depende la composición corporal: la ingesta y el gasto calórico.

Por ello no debemos enfrentar un trabajo aeróbico con un trabajo de musculación. Son totalmente complementarios.

¿Qué intensidad debo llevar para que mi cuerpo utilice la grasa?

Debes trabajar dentro del sistema aeróbico, en intensidades bajas pero prolongadas. Los que inician un programa de ejercicios deben empezar con una duración de 15 a 20 minutos de condicionamiento aeróbico; aquellos que son de nivel medio deben ir de 15 a 45 minutos, y los que tienen un alto nivel de fitness cardiorrespiratorio pueden ir de 30 a 60 minutos.

La intensidad del ejercicio hace referencia a la velocidad y a la resistencia del ejercicio. El American College of Sports Medicine (ACSM, 2000) recomienda una intensidad de 60 a 90 % de la frecuencia cardiaca máxima, lo que equivale a un 50 a 85% del consumo máximo de oxígeno o de la frecuencia cardiaca de reserva. La intensidad es probablemente uno de los criterios más importantes y más determinante del programa. Personas con un bajo nivel de fitness cardiorrespiratorio pueden obtener beneficios entrenando a una intensidad de 40 a 50% del consumo máximo de oxígeno durante sesiones más largas. Sin embargo, ejercicios de intensidad del 75-85% son más apropiados para aquellos que aparentemente son saludables y tienen un buen nivel cardiorrespiratorio. La media de intensidad del ejercicio para adultos aparentemente saludables está normalmente entre el 60 y 70% de su consumo máximo de oxígeno. No olvidemos, sin embargo, que si el objetivo es mejorar la salud, acumular diariamente 30 o más minutos de actividades que supongan una intensidad moderada de entre 3 y 6 METS puede ser muy beneficioso para la salud (ACSM).

¿Es bueno hacer ejercicio aeróbico en ayunas?

Por supuesto que sí. Después de las horas de sueño, nuestro organismo ha ido gastando el glucógeno de los músculos, por lo que un ejercicio aeróbico suave y entre 20 y 40 minutos nos ayudará a requerir mayor gasto calórico de las grasas más rápidamente. Así que ya sabes, si quieres rebajar tu grasa corporal, puedes salir a correr, caminar o andar en bici nada más levantarte de la cama. Pero cuidado. Puede que te sientas mareado si la intensidad es demasiado alta o sobrepasas el tiempo. Empieza con poco y ve aumentando poco a poco.

Así como el ejercicio aeróbico es recomendable, lo que no debes hacer es una sesión de fuerza o cualquier trabajo de alta intensidad sin desayunar. Eso está totalmente contraindicado.

Seguir estos consejos te ayudará a tener un corazón saludable, contento y en armonía con tu cuerpo.




Si tienes alguna duda no esperes a comunicármelo y sígueme en Facebook www.facebook/guillermoentrenamientopersonal Estaré encantado de ayudarte.

domingo, 26 de mayo de 2013

La Paleodieta

La paleodieta, una dieta que se está empezando a poner de moda. Pero, ¿qué es? ¿En qué consiste? ¿Qué principios sigue? Todas estas cuestiones las responderé en este artículo.



Algunos habréis oído hablar de la llamada paleodieta. A otros ni os sonará este término que por otra parte, es bastante fácil de adivinar. Podríamos definir esta dieta como la ingesta únicamente de aquellos alimentos que nuestros primitivos comían. Esto es, verdura, fruta, bayas, raíces, frutos y muy de vez en cuando, carne y pescado. Todo ello natural, de la época y crudo o ligeramente cocinado (no con aceites, si no simulando una hoguera o un horno primitivo). Esta dieta no incluye nada de leche, ya que no criaban animales. Tampoco nada de trigo ni cereales, ya que no cultivaban (excepto a partir de Egipto Mesopotamia 9000 años atrás). Todo esto es demasiado reciente como para incluirlo en una dieta diaria actual. Y de ahí que aparezcan numerosas alergias a estos alimentos, como intolerancia a la lactosa y al gluten. Nuestro cuerpo aún no ha evolucionado ni está preparado para estos alimentos.

El ritmo de la sociedad actual es reciente. Apenas 100 años desde ello nos separan de una vida totalmente distinta a la que ahora llevamos. Una vida sedentaria, pavimentada, contaminada y de abundancia. No hace falta irse demasiado lejos para ver que el problema no era el exceso de comida, si no el defecto.

Un documental me abrió los ojos, “Volver al origen”, del canal Odisea. En él se explicaban las razones de muchas enfermedades modernas, de dolencias que antiguamente no había, como dolores de espalda, hernias de disco, migrañas, alergias… todas ellas por la rápida vida no adaptada que llevamos.

Ya no hacemos el deporte que antes sí, la industria alimentaria quiere que comamos más, que consumamos sus productos, no que estemos sanos (y así encontramos obesos, diabéticos, hipertensión…). Pasamos sentados gran parte del día, manteniendo en una postura para la que nuestra musculatura y espina dorsal no están diseñadas (estamos diseñados para correr largas distancias, escapando o cazando). No recolectamos, sólo paseamos con un carro y elegimos entre una variedad de productos, muchos de ellos manipulados, genéticamente o con exceso de condimentos. Sólo tienes que mirar las etiquetas de los productos envasados; a parte de excipientes, acidulantes, etc. no creo que encuentres uno (a no ser que especifique light, sin sal o sin azúcares añadidos) en el cual no ponga sal y azúcar.



A mi parecer es una dieta bastante llevada al extremo, pero basada en unos aspectos totalmente observables y verídicos. Si quieres mantener tu salud y no forzar tu organismo, esta es tu dieta. Te recomiendo pues, que veas el documental citado y así te empapes más de todo ello, ya que esto es un breve documento para darlo a conocer.

martes, 18 de diciembre de 2012

Productos "light"



Hoy en día asistimos casi cada día a anuncios y a ver en el supermercado productos con la etiqueta light. Pero como muestra el estudio de Eroski, casi el 76 % no son tales.


Debemos tener en cuenta nuestras necesidades diarias de los nutrientes esenciales, y no eliminar ninguno por completo. Está claro que hay cosas muy buenas que debemos perdernos si queremos cuidarnos, pero tampoco completamente. No pasa nada por comer un poco de chocolate, por ejemplo, sólo debemos controlarnos. Y no basta con comprarlo light, porque muchas veces "bah, como es light..." comemos mucho más, sin darnos cuenta que posiblemente apenas nos quite calorías y todo estará mucho más procesado.

Lo que deberíamos es comer sano, de todo y menos productos industriales (sustituyéndolos por productos naturales o caseros), y sobre todo, fijarnos en los azúcares añadidos (intentar adquirir productos sin azúcares añadidos).



A parte de este problema, también tenemos el problema de las grasas hidrógenadas (o grasas trans), las cuales proceden de aceites vegetales; son ácidos grasos insaturados que se forman cuando los aceites vegetales se procesan y se transforman en más sólidos o en un líquido más estable. En esta página tenéis una explicación detallada así como una lista de alimentos que poseen dichas grasas muy perjudiciales para nuestros sistema circulatorio.

Teniendo en cuenta todo ello deberíamos reducir los problemas cardíacos y de obesidad. Todo va relacionado si nos damos cuenta. Llegamos a casa, apenas tenemos tiempo, comemos "mierda" y ya no nos movemos del sofá. ¿Qué ocurre? Sedentarismo, estrés y mala alimentación rica en azúcares y grasas hidrógenadas.

Debemos incidir mucho en estos temas en todos los hogares, y concienciar de que esto está en nuestras manos poder cambiarlo y solucionarlo, que no cuesta nada, y que son hábitos. Concienciemos desde temprano y obtendremos una sociedad sana.


El mejor remedio es la educación.